Bushido – El código ético del Samurai

bushidoEl Bushido, que se traduce de forma literal por “ El Camino del Guerrero”, se desarrollo en Japón entre los siglos IX al XII, durante las eras Heian y Tokugawa, y su esencia y preceptos fueron la guía a seguir por los Samuráis, una clase de guerreros similar a los caballeros medievales europeos.
Podemos decir que de la fusión del Budismo, Zen y Sintoísmo surgío este código de conducta que se enfoca de manera fundamental en aspectos como la el auto-sacrificio, la lealtad, la justicia, los modales refinados, la pureza, la modestia, el espíritu marcial, el honor y el afecto.
A continuación detallaremos cada uno de estos aspectos para poder entender mejor lo que podemos denominar la “ Vía del Guerrero”.

1) GI – HONRADEZ Y JUSTICIA:  Nos encontramos ante el precepto más sólido de todo el código samurái, para los cuales no había nada más sucio y denigrante que los tratos bajo cuerda. En palabras de un célebre bushi, la rectitud es el poder de resolución: “ Rectitud es el poder de decidir, sin titubeos, una cierta línea de conducta de acuerdo con la razón: morir cuando es correcto morir y golpear cuando es correcto golpear”
Se trata pues de ser honrado en los tratos con el mundo, y creer en la Justicia que emana de nuestro interior y no de la de los demás.
Para los samuráis no existen tonalidades dentro de este ámbito, sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

2) YU – VALOR HEROICO:  Este coraje debía ejercerse para defender la causa de la rectitud, percibiendo lo que es correcto hacer en cada momento.
No se trata de vivir arrojándose a las fauces de la muerte en cada momento, de una forma temeraria, se trata de un coraje inteligente y fuerte, que nos permita vivir de forma plena y completa, y no ocultarnos en nuestra coraza como las masas que temen actuar.
3) JIN –  COMPASIÓN : Por medio del entrenamiento el samurái se convierte en alguien rápido y fuerte, con cualidades que el resto de los hombres no poseen.
Pero este poder debe usarse en beneficio de todos, no de manera egoísta.
El amor, la magnanimidad, el afecto y la solidaridad, y el sentimiento de piedad hacia el dolor han sido siempre proclamadas como virtudes supremas, como los atributos más elevados del alma humana. En el Japón de aquella época, la compasión era algo afortunadamente frecuente entre los auténticos samuráis, y es algo universalmente cierto que los “ más valientes son los más sensibles y quienes aman los más atrevidos”.

4) REI –  CORTESÍA:  Aún hoy puede percibirse claramente que la finura en los modales constituyen un rasgo claro en la personalidad nipona.
Pero esta es una pobre virtud si proviene únicamente del miedo a ofender el buen gusto, pues realmente lo que representa es la manifestación externa de nuestra simpatía hacia los sentimientos de los demás.
Los samuráis no tenía motivos para ser crueles, y se mostraban corteses incluso con sus enemigos, ya que sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.
La auténtica fuerza interior del samurái se vuelve evidente en tiempos de apuros.

5)  MEYO – HONOR: El verdadero samurái únicamente tenía como juez de su propio honor a el mismo, de modo que las decisiones que tomaba y como las llevaba a cabo eran un reflejo claro de quien era en realidad, ya que nadie puede ocultarse de uno mismo.
El sentido del honor implica una conciencia vívida de la dignidad y la valía personal.
Así, estaba asumido de forma natural la importancia de la propia reputación y del “buen nombre”, de la integridad total de la persona.

6) MAKOTO – VERACIDAD Y SINCERIDAD: Sin veracidad y sinceridad la cortesía sería una farsa y simple apariencia.
Un antiguo poeta anónimo formulo este bello y sabio consejo: “ Sé fiel a ti mismo: si en tu corazón no te apartas de la verdad, aunque no reces, los dioses te protegerán de todo mal”
El propio Confucio hizo una apoteosis de la misma, otorgándole poderes trascendentales y casi divinos, al afirmar lo siguiente : “ La sinceridad es el principio y el fin de todas las cosas; sin sinceridad no habría nada”.
Así, cuando un samurái decía que haría algo, es como si ya estuviera hecho, y nada en la tierra lo detendría de la realización de lo que había dicho que haría.
El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.

7) CHUGO – DEBER Y LEALTAD : Para el Samurái, haber hecho o dicho algo significa que es responsable de ese algo y de todas las circunstancias que le sigan. Al mismo tiempo, un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado y de los que es responsable.

Como vemos, los principios sobre los que se sustenta el Bushido son pocos y simples, pero fueron  tremendamente poderosos para mantener a una nación a través de sus tiempos más problemáticos, llenos de guerras civiles e incertidumbre, y también pueden ayudarnos en un momento tan incierto y sometido a cambios como el actual.