Relacion Maestro – Discípulo (Si – To)

                                      LA RELACIÓN SI-TO

Maestro DiscipuloEl aprendizaje del Kung-Fu, enseñado de la manera tradicional, se realiza por medio de la incorporación del alumno a una escuela, donde aprenderá un sistema determinado, y donde seguirá sus tradiciones y códigos de conducta.

Inicialmente el alumno deberá repetir de manera incansable y con conciencia los diferentes movimientos, y seguir las instrucciones de su Maestro, para ir adquiriendo destreza en la aplicación de esas técnicas.

Cuando  esto es conseguido, el practicante podrá ir conociendo los aspectos más profundos del Arte, aquellos que trascienden el contenido técnico. Una vez que la persona está preparada, el Maestro, cuando lo considere oportuno, lo nombrará Discípulo, y desde ahí podrá alcanzar los más altos niveles del estilo de Kung Fu que practique.

Así pues, para que el aprendizaje sea efectivo y se realice de la manera significativa, es un requisito indispensable y esencial la relación que nace y debe mantenerse entre Maestro y Alumno( futuro discípulo).La Relacion Si-To (foto 2)

Conviene aclarar un poco más la diferencia existente entre Alumno y Discípulo:
El alumno es aquel que toma sus clases a cambio de la contra prestación establecida con el Maestro, acude al Mo Gun y cumple con las reglas de la escuela, e interviene en las clases colectivas con el resto del grupo, y en aquellas individuales pactadas con el Maestro, y la relación de este con sus Sihings y con su Si Fu se mantiene mientras este sigue acudiendo a la escuela a aprender, pero finaliza si el mismo decide dejar de practicar dicha disciplina o sistema de Kung Fu.

El Discípulo sin embargo, es aquel que toma un compromiso con su Si Fu y la Escuela mucho más fuerte, y tiene obligaciones más importantes que el resto de alumnos. Se trata de una relación vitalicia con su Maestro, con Si Mo ( la mujer de Si Fu), y con la escuela o Linaje al que pertenece.

Ip Man - Moy YatEsta relación Si-To ( Si Fu- Today) es pues una unión de respeto, confianza y valores humanos que permite que el Discípulo reciba del Maestro todos los conocimientos para sucederle en la preservación del Sistema o estilo al cual representen.

En esta relación existen reglas, derechos y obligaciones por ambos lados, como en cualquier tipo de relación humana. Un discípulo no sólo asiste a la escuela para practicar, sino que colabora en el cuidado y mantenimiento del recinto marcial, en atender a un posible interesado si así se lo pide su Si Fu, y en velar por la seguridad, comodidad y efectividad de la Escuela.

Del mismo modo, y aunque es algo que surge de modo natural, es fundamental la atención y el cuidado que el Discípulo debe otorgar a su Maestro. El Maestro asume de igual manera un gran compromiso y responsabilidad para con su Discípulo de forma vitalicia,  como si de una relación filial se tratara.

Hay dos formas de ser aceptado como Discípulo: ser presentado por otro Discípulo, o pedir uno mismo ser aceptado como tal. Así, el aspirante a Discípulo, y después de que haya pasado el tiempo que el Maestro considere necesario, será aceptado o no, después de pasar por las diferentes pruebas y muestras de respeto y lealtad, pues como dijimos anteriormente dicha relación es para toda la vida y el Maestro debe elegir bien en quién confía su legado marcial.

Una vez que el Maestro decide aceptar formalmente al discípulo,La Relacion Si-To (foto 3)

se realiza la ceremonia de Bai Shi, la cual es sencilla pero muy emotiva, y de esa forma queda sellada la verdadera relación Si-To.
Ahora sí, el Discípulo tiene ante sí nuevas vías de conocimiento más profundo sobre la esencia del Arte y acceso al auténtico legado de su Si Fu, pero también se contraen nuevas responsabilidades por el acceso a la familia del Maestro, aunque con el paso del tiempo lo que podrían considerarse deberes, se convierten en  hechos naturales  que se realizan por la propia satisfacción personal, pues la relación entre ambos ha crecido y madurado en el tiempo.