Gran Maestro del Tai Chi Chuan

CHENG MAN CHING. GRAN MAESTRO DE TAI CHI CHUAN.

El Gran Maestro Cheng Man Ching nació en los comienzos del siglo XX ( 1901) en la provincia de Chekiang( China), en un pueblo llamado Yungchia.

Con tan solo 16 años viajó a la ciudad de Hangchou, donde comenzó a estudiar pintura y caligrafía, y ya antes había sido formado en casi todas las disciplinas tradicionales chinas en el seno de su familia.

Cheng Man Ching de jovenEn el año 1923 ingresó como maestro de pintura en la Escuela de Bellas Artes de Beijing. Tres años después se inicio en el estudio de la Medicina China, y en torno a 1930 fundó en Beijing el Colegio de Artes y Cultura.

Parece ser que sus estudios de Medicina China le motivaron a profundizar en sus conocimientos de Artes Marciales. De ese modo, se inicio en el estudio del Tai Chi con el Gran Maestro Yang Cheng-Fu, junto al cual publica en 1935 el libro “ Las Formas del Tai Chi y sus aplicaciones”.

En los siguientes años seguiría dedicándose al estudio de la Medicina China y lo complementaría con la práctica del Tai Chi Chuan estilo Yan, y en 1938 presentará su forma Corta de Tai Chi de 37 posturas, que se conoce mundialmente como estilo Cheng Man Ching. Desde ese momento se dedicará de forma casi completa a la enseñanza del Tai Chi Chuan.

Cheng Man Ching es considerado el último gran maestro de Tai Chi Chuan, y su gran erudición e inquietud incansable le llevaron a ser apodado el “Maestro de las Cinco Excelencias”, por dominar las artes de la poesía, caligrafía, pintura, medicina tradicional y Tai Chi Chuan estilo Yang.

Gracias a su habilidad y amplitud de conocimientos, su enseñanza en lo que respecta al Tai Chi Chuan es hoy la más extendida en el Sudeste Asiático y en EEUU, país en el que vivió los últimos años de su vida.

Una de las principales particularidades en la enseñanza de Cheng Man Ching la encontramos en el uso de la Espada, donde el Maestro enseñaba una Esgrima(Fencing) caracterizada por la sensibilidad y por una gran libertad de movimientos, lo que supone la parte más aeróbica del sistema, y en opinión de muchos y muy serios practicantes, la parte más divertida. Según El Maestro, para practicar la Espada correctamente no debemos pensar en cortar y ser cortados, y si en pegarse y adherirse, para así escuchar la energía del adversario y saber de sus intenciones.

El maestro Cheng creó su forma de 37 movimientos conservando un profundo respeto por la enseñanza de su maestro Yang Cheng-Fu, y evolucionó haciendo uso de la compresión de ciertos aspectos filosóficos y médicos del cuerpo, mente y espíritu, que estaban ausentes en la cultura marcial de la época. Parece que también se vio influenciado por la enseñanza de un místico taoísta que le ayudo en su crecimiento interno.

Para acabar con este breve relato de la vida del Gran Maestro Cheng Man Ching, que mejor que una bella cita que dedicó a los alumnos de su Escuela en New York:

“ Que el verdadero afecto y el feliz concurrir moren en esta Sala. Que corrijamos aquí nuestros errores pasados y perdamos nuestra preocupación por el yo. Con la constancia de los planetas en sus cursos o del dragón en su camino envuelto en nubes, nos dejen entrar en la tierra de la salud y de ahí en adelante caminar dentro de sus fronteras. Que nos fortifiquemos contra la debilidad y aprendamos a confiar en nosotros mismos sin un solo momento de desliz. Entonces, nuestra resolución se volverá el aire que respiramos y el mundo en que vivimos, y seremos tan felices como un pez en aguas claras”.