Tomari-Te – Karate

El Tomari-Te sigue estando presente en Okinawa, aunque es mucho menos accesible al público que los demás estilos. Ésto se debe a la naturaleza misma del estilo y a la transmisión del arte de forma tradicional. El arte de Tomari, ha estado desde siempre celosamente guardado. Los Maestros seleccionaban a sus alumnos, pues no querían que se depreciara la calidad de la transmisión.

Cuando el Karate fue incorporado al sistema educativo de Okinawa, fue a través de los estilos Shuri-Te y Naha-Te, al contrario que el Tomari-Te. Éste estilo se volvió mucho más reservado, ya que Tomari era una ciudad de humildes pescadores.

Los maestros más famosos de Tomari-Te fueron Kosaku Matsumora (1829-1898), Kokan Oyadomari (1827-1905) y Gikei Yamazato (1835-1905). Los tres fueron discípulos de Annan y de Ason, un agregado militar chino. Según la tradición del Tomari-Te, Annan fue un náufrago que se refugió en las montañas de Tomari y vivió en una cueva enseñando su arte a unos pocos.

Existen algunas pequeñas diferencias entre el Tomari-Te de Matsumora y el de Oyadomari, y estas son por ejemplo, que en esta última línea tuvo posteriormente su propia kata Passai (conocida como Oyadomari-no-Passai) mientras que Matsumora preservó el original Tomari passai que es más corta (estas dos versiones se conocen como Tomari-no-Passai Dai y Tomari-no-Passai Sho).Dojo Okinawa

Entre los practicantes de este estilo, se decía que el entrenamiento del Kata, el saco y el makiwara (poste semi rígido para golpear) era la fórmula de una buena salud y la curación de la mayoría de las enfermedades. También se enseñaba la prudencia y el uso de estrategias para superar al adversario en una situación de desventaja.

Según indica Seikichi Hokama (alumno de Oyadomari), las características del viejo estilo del Tomari-Te eran:

  • La postura de entrenamiento era Shiko-dachi. Los estudiantes tenían que caminar alrededor del dojo con un compañero en sus muslos para consolidar la postura.
  • El kata Kusanku tenía muchas acrobacias, típicamente chinas, que lo diferenciaban de su ejecución actual.
  • El estilo era ligero y espontáneo.
  • El puñetazo era vertical, en una postura alineada naturalmente con el centro del cuerpo del oponente.
  • La fuerza del oponente era utilizada contra él, siendo suficiente para contraatacar con ataques al dorso expuesto del adversario principalmente.

Todo el estilo se basaba en proteger el centro del cuerpo mientras que se ataca o se defiende.

Los expertos de hoy día, se conocen pero no entrenan juntos, permaneciendo en núcleos independientes. Los maestros continúan seleccionando a sus alumnos con gran severidad. Los practicantes se entrenan en grupos cerrados guardando de este modo la tradición de sus antepasados, de ahí que se piense de la extinción de este estilo.